La Universidad del Valle de México ofrece 23 carreras bajo esta modalidad

La Universidad del Valle de México ofrece 23 carreras bajo esta modalidad

Agencia Reforma

Ciudad de México  .- Para quienes piensan que ya no están en edad o no tienen tiempo de estudiar una carrera profesional, existen opciones.

Se trata de las licenciaturas en modalidad ejecutiva, diseñadas para jóvenes que por alguna razón truncaron su proyecto universitario o bien para quienes quieren cursar una segunda carrera.

Israel Coss Barrenechea, director nacional de Estrategia y Negocio Mercado Adulto de la Universidad del Valle de México

(UVM), institución que ofrece 23 carreras bajo esta modalidad, señala que aunque tienen una duración menor y una estructura pedagógica distinta al de los programas tradicionales, la exigencia académica es la misma.

“Estas carreras están pensadas para quienes ya trabajan y tienen cierta madurez, tienen deseo de crecer, deciden retomar sus estudios y quieren transformar su vida”, indica.

“No significa que sean más fáciles, pero sí están pensadas en tiempo flexible y en términos de que lo que vayan aprendiendo lo puedan aplicar en el mundo real”.

El título que reciben los egresados no es de licenciatura ejecutiva, sino de licenciatura general.

“Eso es muy importante porque estas personas reciben el título con la misma validez como si lo hubiesen hecho años atrás”, añade Coss Barrenechea.

Desde 2002, año en el que la UVM arrancó con este modelo, han egresado más de 20 mil personas bajo estos programas cuya ventaja, destaca el directivo, radica en la posibilidad de mejorar los condiciones laborales.

“Setenta y cinco por ciento de nuestros egresados obtuvo algún tipo de mejora laboral al terminar su carrera, y 25 por ciento tuvo aumento en su salario”, acota.

Negocios y Administración, Psicología y algunas Ingenierías, entre ellas Industrial y Tecnologías de la información, destacan entre la oferta académica que puede estudiarse de forma presencial, en línea o mixta.

Las universidades que ofrecen estos programas suelen tener clases vespertinas y sabatinas, así como revalidar los estudios previos, por lo que la duración puede ser aún menor. Además, los costos son, por lo general, más bajos que los de los programas tradicionales.

En la Escuela Bancaria y Comercial (EBC) estas carreras se imparten desde 2009 y van dirigidas a mayores de 21 años. Actualmente, ofrecen cinco programas, en las que están inscritos 2 mil 739 estudiantes.

“La idea principal es que el alumno concluya sus estudios, lo que significa desde un logro personal, hasta satisfacción laboral, pues puede requerir de un título para poder conservar su empleo o seguir su crecimiento laboral”, comparte Marcos Enrique González, director de Carreras ejecutivas de la EBC.

“El programa está contemplado para cursarse en tres años, con dos materias por periodo; cada carrera tiene 42 materias”, agrega.

Si bien el título tiene la misma validez oficial, con REVOE de la Secretaría de Educación Pública, González indica que sí se establece como carrera ejecutiva.

No obstante, en el ámbito laboral, las empresas no distinguen entre egresados de carreras tradicionales y ejecutivas, pues lo importante es que el candidato haya concluido sus estudios y que cubra el perfil de la vacante.

“Al final, lo que los empleadores buscan es el título, lo que llega a cambiar es cuando una persona empezó a trabajar desde muy joven (…), y muchas empresas les dan la oportunidad de que concluyan su carrera para que puedan acceder a una promoción o aumento salario”, afirma Isaac Cortes Montes, gerente de Marketing y Relaciones Públicas de ManpowerGroup México.

Incrementa sus ganancias
Jorge Arturo Medina suspendió sus estudios a los 19 años, cuando concluyó su carrera técnica en Electrónica y comunicaciones, pues su situación económica era precaria y debía trabajar.
Hoy, a sus 41 años, es director general de Sejo, una comercializadora de equipos de codificación y trazabilidad, que cuenta con

40 empleados.
El año pasado concluyó una licenciatura ejecutiva en Dirección de Ventas, en la UVM, cuyos conocimientos le sirvieron para mejorar la operación y ganancias de su empresa.

“Inicié la empresa cuando tenía 26 años; cuando decidí estudiar una carrera ya era un caos, estaba ahorcadísimo de dinero, porque los gastos eran casi iguales al ingreso por ventas, apenas si me alcanzaba”, recuerda.
Conforme iba avanzando en las materias, agrega Medina, iba implementando cambios.

“Llegaba a las oficinas y detectaba que algunos no iban a trabajar, que había gastos fantasma, procedimientos totalmente inservibles, entonces empecé a hacer cambios, a depurar la plantilla, y cuando terminé la universidad, las oficinas se redujeron de nueve a cinco, en Monterrey, Guadalajara, Querétaro, Ciudad de México y Puebla, y en vez de 50 colaboradores, hoy son 40”, indica.

“Además, ahora gracias al manejo mucho más favorable de la utilidad, se duplicaron las ventas”.

Antes, había intentado dos veces cursar una carrera, pero había desistido en ambas ocasiones porque tenía que viajar a las diferentes sucursales y no aprobaría por faltas.

Sin embargo, tanto le gustó la experiencia de regresar a clases a los 37 años, que ahora cursa, en la UVM campus Querétaro, un MBA con orientación en Mercadotecnia.

ASÍ LO DIJO

“Te das cuenta de que no eres el único truncado, muchas

personas quieren salir adelante y, si te lo propones,

puedes”. Jorge Arturo Medina, alumno de la UVM campus

Querétaro.

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Eliseo Ledezma

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