Este claustro académico, fue inaugurado oficialmente en el año 2009, aunque se comenzó a tener servicios bibliotecarios desde junio de 2008, una vez que se integraron los acervos.

Guanajuato.- Más de 30 mil volúmenes, desde libros de consulta hasta libros de texto en apoyo de los programas educativos, y alrededor de 350 suscripciones a revistas impresas y miles en formatos electrónicos, esperan a las y los visitantes de la Biblioteca ‘J. de Jesús García Soto’ de la División de Ciencias Naturales y Exactas (DCNE) de la Sede Noria Alta de la Universidad de Guanajuato.

El Químico Martín Salvador González Esparza, encargado de este espacio de la Universidad de Guanajuato (UG), reveló que esta biblioteca es producto de la integración de cuatro acervos: los de la entonces escuela que contenía los programas educativos de química, farmacia, biología experimental y químico-farmacéutico-biólogo, más las investigaciones en química inorgánica y el ex instituto de investigación en biología experimental con la ex escuela de enfermería.

Este claustro académico, recordó, fue inaugurado oficialmente en el año 2009, aunque se comenzó a tener servicios bibliotecarios desde junio de 2008, una vez que se integraron los acervos.

Fue diseñada la biblioteca, dijo, con la participación del entonces Director del Sistema Bibliotecario,  Josué Aranda Rojas, y autoridades en turno.

El espacio, conformado por dos mil 60 metros cuadrados distribuidos en tres niveles, está construido como cuando se hace investigación: en el primer nivel están las obras de consulta y los servicios de préstamos a domicilio; en el segundo nivel se encuentra el acervo de los que apoyan los programas educativos y en el tercer nivel está el acervo de revistas.

Las fuentes primarias responden a las necesidades de los programas educativos, explicó González Esparza, aunque dada la evolución de las tecnologías de la información y la comunicación, todo lo que son fuentes primarias como revistas y las tesis de los egresados, se encuentran disponibles en plataformas digitales a través de una célula del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), denominada Consorcio Nacional de Recursos Científicos y Tecnológicos (CONRICYT).

En entrevista, comentó que en esta biblioteca tienen una misión y visión a través del Sistema Bibliotecario que apoya directamente la formación de los usuarios, la investigación y la extensión.

Los usuarios de nuevo ingreso, como son estudiantes de licenciaturas y posgrados, reciben una inducción acerca de servicios e infraestructura que tiene la biblioteca; y luego físicamente, en la primera visita observan, y en un área de interés, por grupos de usuarios.

En materia de infraestructura, cuentan con 20 espacios que para actividades extra- clase, que tienen el fin de brindar un área de estudio para trabajo en equipo para entre seis y doce personas.

Otros son salones y salas de juntas para actividades diversas y las aulas extra-clase para ensayar exposiciones, asesorías, etc. En los tres niveles hay conexión a la red internet institucional, pintarrones, contactos eléctricos y otras áreas como salas para leer cómodamente, módulos individuales y mesas de uso común.

Se tienen procedimientos certificados que describen cómo se trabaja y ofrece cada uno de los servicios, los requisitos, horarios, cobertura y respaldados por cédulas de trámites de servicios.

De igual manera se tiene un registro estadístico promedio de mil 800 usuarios diarios, pues la comunidad es asidua, acude a la biblioteca a cumplir sus actividades educativas en la semana de ocho de la mañana a ocho de la noche y los sábados hay jornadas extraordinarias de ocho de la mañana a dos de la tarde.

El acervo de este espacio es de más de 30 mil volúmenes, y a partir de 2012, con las tecnologías de información se integraron en formatos electrónicos y pasaron de esas suscripciones, a miles de revistas con coberturas que van de los últimos 15 a 20 años en promedio.

Como en otros espacios universitarios, las y los usuarios de este gran acervo, tienen derecho a préstamos personales, consultas, uso de redes e incluso de consultas, con su correo electrónico institucional, a través de un acceso remoto, a las mejores bases de datos referenciales que sirven para la investigación.

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