Los científicos afirman que las células madre cancerígenas no son el punto de inicio del tumor primario, sino que aparecen en una etapa posterior a su desarrollo y son responsables de la metástasis, es decir de la recaída tumoral, que es causa de la alta mortandad asociada al cáncer

Notimex

Madrid.– Un estudio de las universidades españolas de Granada y Jaén apuntó que las células madre cancerígenas no están en el origen de los tumores, sino que aparecen en una etapa posterior del desarrollo del tumor y son responsables de la metástasis.

Hasta ahora, se identificaba como iniciadoras del tumor a las células con características de pluripotencia similares a las de las células madre, indicaron investigadores de las Universidades de Granada y Jaén en un reciente artículo, en el que proponen un nuevo modelo de origen tumoral.

De hecho, en su nuevo modelo afirman que las células madre cancerígenas no son el punto de inicio del tumor primario, sino que aparecen en una etapa posterior a su desarrollo y son responsables de la metástasis, es decir de la recaída tumoral, que es causa de la alta mortandad asociada al cáncer.

Este trabajo, que obtuvo el primer premio en las Jornadas Doctorales 2018 organizadas por la Universidad de Jaén, fue publicado en la revista científica ‘Critical Reviews in Oncology and Hematology’.

El nuevo modelo que proponen los investigadores arroja interesantes perspectivas a la hora de desarrollar nuevas estrategias terapéuticas para combatir el cáncer.

En primer lugar, refuerza la enorme importancia de realizar un diagnóstico precoz del cáncer en una etapa temprana de su desarrollo, en la que aún no hayan aparecido las células madre cancerígenas.

De esta manera, sería mucho más fácil erradicar por completo al tumor, ya que son las células madre cancerígenas las que resisten los tratamientos de quimioterapia y radioterapia.

Además, se evitaría el riesgo de recurrencia de la enfermedad tras el tratamiento, así como el riesgo de la aparición de metástasis.

En segundo lugar, plantea la importancia de interferir farmacológicamente con los factores moleculares y/o entidades que son responsables de la aparición de las células madre cancerígenas, como es el caso del microambiente que rodea al tumor.

Los autores de la investigación indicaron que “es esencial buscar nuevos tratamientos que eduquen farmacológicamente a las células madre cancerígenas para reducir sus capacidades tumorogénicas y hacerlas más vulnerables a los tratamientos anti-tumorales”.

Consideraron fundamental conocer las primeras etapas del desarrollo tumoral y su evolución, entendida ésta como la malignificación de todo lo que rodea al tumor, lo que se conoce como ambiente tumoral.

“El tumor, al ir creciendo, va mandando señales a su entorno que provocan que las células circundantes se transformen en células que promueven la dispersión tumoral”, apuntaron.

Así, células que forman parte del tejido afectado, como pueden ser fibroblastos o células madre mesenquimales, se pervierten y comienzan a trabajar a favor del tumor. Todo esto conlleva, según el modelo, la aparición de las células madre cancerígenas.

Por lo tanto, para poder desarrollar nuevas estrategias terapéuticas es necesario dilucidar los mecanismos propios que propician la creación del ambiente tumoral y la dispersión del mismo, aseguraron los autores.

MEJZ*

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